Se estima que alrededor del 40% de los adultos tiene periodontitis sin saberlo. No duele al principio, no avisa con claridad y avanza de forma silenciosa durante meses o incluso años. Cuando por fin aparecen síntomas evidentes, el daño en el hueso que sostiene los dientes ya está hecho. Por eso es tan importante conocer esta enfermedad y actuar antes de que sea tarde.
Gingivitis vs periodontitis: no es lo mismo
Mucha gente confunde estas dos enfermedades, pero tienen naturalezas muy distintas. La gingivitis es una inflamación de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana. Se manifiesta con encías rojas, hinchadas o que sangran al cepillarse. La buena noticia: es reversible. Con una limpieza profesional y una buena higiene en casa, las encías pueden volver a su estado saludable.
La periodontitis es otra historia. Cuando la gingivitis no se trata, la infección puede progresar hacia los tejidos más profundos: el ligamento periodontal y el hueso alveolar que ancla los dientes a la mandíbula. Este daño óseo no es reversible. Los dientes pierden soporte, se aflojan y, en casos avanzados, pueden caerse. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, la enfermedad se puede controlar para que no avance más.
Señales de alarma que no debes ignorar
El problema principal de la periodontitis es que al principio apenas duele. Por eso conviene prestar atención a estos síntomas:
- Sangrado al cepillarse o usar el hilo dental
- Mal aliento persistente que no mejora con los enjuagues
- Encías que parecen haberse "bajado" y los dientes se ven más largos
- Dientes que se mueven o que han empezado a separarse
- Sensibilidad al frío cerca de la raíz del diente
- Espacios oscuros entre los dientes (troneras) que antes no existían
- Pus entre la encía y el diente
Si reconoces alguna de estas señales, pide cita cuanto antes. La periodontitis no se detiene sola. Cada semana que pasa sin tratamiento puede suponer más pérdida de hueso y más riesgo de perder tus dientes.
¿Por qué ocurre?
La causa principal es la acumulación de placa bacteriana bajo la línea de la encía. Cuando esa placa no se elimina con el cepillado y el hilo dental, se endurece formando sarro (también llamado cálculo), que solo puede eliminar un profesional. Las bacterias que viven en ese sarro liberan toxinas que provocan una respuesta inflamatoria crónica en el organismo, destruyendo poco a poco el hueso.
Además de la higiene, hay factores que aumentan significativamente el riesgo:
- Tabaco: uno de los mayores factores de riesgo. Los fumadores tienen periodontitis más grave y responden peor al tratamiento.
- Diabetes: la relación es bidireccional: la diabetes empeora la periodontitis y la periodontitis descontrola la glucemia.
- Genética: algunas personas son más susceptibles por herencia, incluso con buena higiene.
- Estrés crónico: debilita el sistema inmune y dificulta la respuesta del cuerpo ante la infección.
- Medicamentos: algunos fármacos reducen la producción de saliva o causan sobrecrecimiento gingival.
Cómo se trata
El primer paso es un sondaje periodontal: el dentista mide con una pequeña sonda la profundidad de los surcos entre la encía y el diente. Esto permite saber con precisión el nivel de afectación en cada zona de la boca y planificar el tratamiento.
El tratamiento principal se llama raspado y alisado radicular. Con instrumentos especiales (y anestesia local cuando es necesario), se elimina el sarro y el biofilm bacteriano que se ha acumulado bajo la encía, y se alisa la superficie de la raíz para dificultar que las bacterias vuelvan a adherirse.
Después del tratamiento activo, es fundamental el mantenimiento periodontal: revisiones cada 3 o 6 meses en función de cada caso. Porque la periodontitis no se cura, se controla. El objetivo es mantener la enfermedad estable durante toda la vida.
La conexión con tu salud general
Cada vez hay más evidencia científica que relaciona la periodontitis con enfermedades sistémicas. La inflamación crónica bucal puede afectar a todo el organismo. Estudios recientes la vinculan con:
- Enfermedades cardiovasculares: infarto de miocardio y accidente cerebrovascular
- Descontrol de la diabetes en pacientes ya diagnosticados
- Parto prematuro y bajo peso al nacer en embarazadas
- Mayor riesgo de neumonía por aspiración de bacterias orales
Cuidar tus encías no es solo una cuestión estética o dental. Es parte de cuidar tu salud integral.
Periodoncia en Las Rozas
En Clínica Dental Araque, en Las Rozas de Madrid, tratamos la periodontitis con un protocolo completo y sin prisas. Comenzamos con un diagnóstico detallado —incluyendo el sondaje periodontal y las radiografías necesarias— para entender exactamente qué está ocurriendo en tu boca antes de proponer ningún tratamiento.
Sabemos que muchos pacientes llegan con miedo o con la sensación de que "solo les van a hacer una limpieza rápida". En nuestra clínica, el tratamiento periodontal es mucho más específico y personalizado que una limpieza convencional. Cada caso se trabaja con la dedicación que merece.
Esperar a que duela es esperar demasiado. La periodontitis avanza sin dolor hasta fases muy avanzadas. Cuando aparece el dolor o la movilidad dental, el daño óseo ya es severo. No dejes pasar más tiempo si llevas meses con encías que sangran o mal aliento persistente.
¿Quieres saber si tienes periodontitis?
La única forma de saberlo con certeza es con una revisión profesional. En nuestra clínica puedes reservar una primera visita gratuita en la que evaluaremos el estado de tus encías, responderemos todas tus preguntas y, si es necesario, te explicaremos sin compromiso qué tratamiento necesitas y cómo funciona. Sin presiones, con toda la información.